CONCEPTO UNIFICADO SSPD-OJU-2009-03
  
 

SUPERINTENDENCIA DE SERVICIOS P�BLICOS

OFICINA ASESORA JUR�DICA

CONCEPTO UNIFICADO SSPD-OJU-2009-03

Este concepto tiene como prop�sito se�alar el criterio jur�dico unificado de esta Superintendencia en lo concerniente a la factura de servicios p�blicos, el cual corresponde al Cap�tulo VI del T�tulo VIII de la Ley 142 de 1994(1).

LA FACTURA DE SERVICIOS P�BLICOS DOMICILIARIOS

1. DEFINICI�N LEGAL.

De conformidad con el numeral 14.9 del art�culo 14 de la ley 142 de 1994, la factura de servicios p�blicos se define as�:

�14.9. FACTURA DE SERVICIOS P�BLICOS. Es la cuenta que una persona prestadora de servicios p�blicos entrega o remite al usuario, por causa del consumo y dem�s servicios inherentes en desarrollo de un contrato de prestaci�n de servicios p�blicos.�

De acuerdo con esta norma, en la factura de servicios p�blicos se puede cobrar tanto lo relativo al consumo objeto del contrato, como los servicios inherentes al desarrollo del mismo; sin embargo, no han sido pocas las dificultades presentadas en la aplicaci�n de esta disposici�n, porque la ley no estableci� nada respecto de qu� se deb�a entender por servicios inherentes.

Por lo tanto, es necesario remitirse a la definici�n del t�rmino "inherente" del Diccionario de la Lengua Espa�ola de la Real Academia Espa�ola:

�Inherente. (Del lat. inhaerens, -entis, part. act. de inhaer�re, estar unido). adj. Que por su naturaleza est� de tal manera unido a algo, que no se puede separar de ello.� (�)

Teniendo en cuenta la anterior definici�n, es posible se�alar que son inherentes los servicios que tienen relaci�n directa con la prestaci�n del servicio p�blico de que se trate.

V�a concepto esta Oficina ha hecho algunas precisiones en casos concretos. A t�tulo de ejemplo, puede considerarse que son inherentes los servicios que presta una empresa cuando por solicitud del usuario, aquella hace reparaci�n o mantenimiento de una acometida o de un medidor.     

2. NATURALEZA DE LAS FACTURAS.

Sobre la naturaleza jur�dica de la factura de servicios p�blicos domiciliarios se han elaborado diversas tesis dado que, si bien el art�culo 147 de la Ley 142 de 1994 se titula �Naturaleza y requisitos de la factura�, lo cierto es que la ley no precis� su naturaleza.

En efecto, la jurisprudencia del Consejo de Estado durante varios a�os consider� que, entre otros, los actos de facturaci�n de las empresas de servicios p�blicos, eran actos administrativos y tal consideraci�n se apoyaba en que la prestaci�n de estos servicios constitu�a una funci�n p�blica(2).

Por su parte, la l�nea conceptual de esta Oficina Asesora Jur�dica ha sido uniforme y reiterada al se�alar que desde la perspectiva de la Ley 142 de 1994, la factura no constituye un acto administrativo. La l�nea de argumentaci�n es la siguiente:

De acuerdo con el numeral 14.9 del art�culo 14 de la Ley 142 de 1994, la factura de servicios p�blicos es la cuenta de cobro que una persona prestadora de servicios p�blicos entrega o remite al usuario, por causa del consumo y dem�s servicios inherentes en desarrollo del contrato de servicios p�blicos.

Adicionalmente, el art�culo 154 ib�dem dispone que contra los actos de negativa del contrato, suspensi�n, terminaci�n, corte y facturaci�n que realice la empresa procede el recurso de reposici�n.

Con apoyo en los citados art�culos, se tiene que la factura de cobro es el medio a trav�s del cual la empresa da a conocer al usuario el precio de los servicios prestados y dem�s conceptos previstos en el contrato de condiciones uniformes.

Previo a la expedici�n de la factura, la empresa de servicios p�blicos realiza unos procedimientos internos de medici�n y tasaci�n de esos consumos, es decir, toma una decisi�n y la da a conocer al usuario por medio de la factura, la cual una vez puesta en conocimiento del usuario, permite que �ste pueda presentar reclamaci�n ante la empresa, es decir, no puede interponer directamente recurso contra la factura.

Ciertamente, seg�n el inciso 3� del art�culo 154 antes citado, los recursos proceden solo contra la decisi�n posterior de la empresa mediante la cual decide la reclamaci�n del usuario, lo cual es aceptado por los distintos despachos judiciales cuando en el tr�mite de las demandas de nulidad y restablecimiento del derecho, en las que se impugnan los actos de facturaci�n de las empresas de servicios p�blicos y las decisiones de segunda instancia de la Superintendencia de Servicios P�blicos, no se exige que se demande la factura, como requisito de un acto jur�dico complejo.

En reciente pronunciamiento el Consejo de Estado, b�sicamente a partir de la consideraci�n de que la prestaci�n de los servicios p�blicos no es funci�n p�blica, dej� atr�s el criterio que sosten�a que los actos de facturaci�n de los servicios p�blicos domiciliarios son actos administrativos(3).

Finalmente, conviene destacar que una, entre las varias consecuencias que se derivan de considerar que la factura no constituye un acto administrativo, consiste en que no requiere de notificaci�n personal como forma de darla a conocer a los suscriptores o usuarios, ya que la Ley 142 en su art�culo 148 establece que en los contratos se pactar� la forma, tiempo, sitio y modo en que la empresa har� conocer la factura a los suscriptores o usuarios, sin que establezca nada acerca de la obligatoriedad de la notificaci�n personal.

En efecto, la Ley 142 de 1994 no previ� la notificaci�n personal como forma de dar a conocer las facturas de servicios p�blicos a los usuarios, pues bastar� el env�o de la factura al domicilio donde se presta el servicio, o en las condiciones previstas en el contrato de condiciones uniformes.

La factura de cobro de los servicios p�blicos, no es m�s que el instrumento a trav�s del cual las empresas que lo prestan, cobran el precio en desarrollo del contrato de servicios p�blicos.

De manera que, la factura constituye un documento que contiene una obligaci�n clara, expresa y exigible en los t�rminos del C�digo de Procedimiento Civil y puede obtenerse su pago mediante un proceso ejecutivo, ante la jurisdicci�n ordinaria o por la v�a de jurisdicci�n coactiva.

En esa medida, la factura expedida por las empresas prestadoras de servicios p�blicos domiciliarios, es considerada por expresa disposici�n legal como t�tulo ejecutivo y no un acto administrativo y por ende opera la prescripci�n y no la p�rdida de fuerza ejecutoria prevista en el art�culo 66 del C�digo Contencioso Administrativo.

En efecto, de conformidad con el inciso tercero del art�culo 130 de la Ley 142, la factura expedida por la empresa y debidamente firmada por el representante legal de la entidad, prestar� m�rito ejecutivo de acuerdo a las normas del derecho civil y comercial; aspecto sobre el cual profundizaremos m�s adelante en este concepto unificador.

2.1 A LOS SUSCRIPTORES O USUARIOS RESIDENCIALES NO SE LES PUEDE EXIGIR T�TULO VALOR PARA RESPALDAR EL PAGO DE LAS FACTURAS.

El art�culo 147 citado dispone que en las condiciones uniformes de los contratos se puede establecer la obligaci�n de que los usuarios respalden con un t�tulo valor el pago de las facturas.

Mediante Sentencia C-389 de 2002, la Corte Constitucional encontr� ajustada esta norma al ordenamiento jur�dico, pero en el entendido que la obligaci�n de garantizar el pago de las facturas con un t�tulo valor, no se aplica a los suscriptores o usuarios de inmuebles residenciales. La Corte apoya su decisi�n en que esa exigencia hace gravosa la situaci�n de estos usuarios y en que su aplicaci�n a casos concretos puede constituir un obst�culo para el derecho de acceso a los servicios p�blicos.

2.2 SEPARACI�N DE COBROS CUANDO SE FACTUREN VARIOS SERVICIOS EN LA MISMA FACTURA E INDEPENDENCIA DE LAS SANCIONES.

El art�culo 147 de la Ley 142 de 1994 se�ala que cuando se cobren varios servicios p�blicos en una misma factura, es obligaci�n de las empresas totalizar por separado cada servicio, cada uno de los cuales se puede pagar de manera independiente, salvo el servicio p�blico de aseo y dem�s servicios de saneamiento b�sico.

Aclara el par�grafo de este art�culo, que cuando se facturen los servicios de aseo y alcantarillado de manera conjunta con otro servicio p�blico domiciliario, no podr� cancelarse �ste �ltimo con independencia de los servicios de aseo y alcantarillado, salvo que exista prueba de haberse presentado petici�n, queja o recurso ante la empresa que presta el servicio de saneamiento b�sico, aseo o alcantarillado.

Sobre este punto, es bueno aclarar que corresponde al usuario aportar la prueba correspondiente de que efectivamente se present� la petici�n, queja o recurso ante la empresa prestadora del servicio de aseo o alcantarillado.

Tambi�n dispone esta norma que las sanciones por no pago proceder�n �nicamente respecto del servicio que no sea pagado. Esto tiene fundamento en que a pesar de que se cobren varios servicios en una misma factura, el cobro de cada servicio tiene su fuente en una relaci�n contractual distinta, por lo tanto, las consecuencias del incumplimiento de un contrato, s�lo se aplican respecto del contrato que se incumple, y no tienen porque afectar a los dem�s.

La Jurisprudencia Constitucional(4) respecto al cobro conjunto de servicios p�blicos, ha sostenido lo siguiente:

�No encuentra esta Corporaci�n motivos suficientes que permitan deducir la vulneraci�n de los derechos fundamentales de los petentes como consecuencia de la decisi�n de facturar y cobrar conjuntamente servicios p�blicos por parte de las empresas encargadas de su prestaci�n. La t�cnica de cobro simult�neo de tarifas, siempre que ella no comporte una prestaci�n m�s gravosa para el ciudadano al momento de presentar reclamos, cancelar individualmente los servicios, etc., no viola la Constituci�n. Por el contrario, la decisi�n de hacer m�s eficiente y efectivo el cobro de tales servicios, es consistente con el art�culo 209 de la Constituci�n, el cual establece el principio de eficacia de la funci�n administrativa, a la vez que redunda en beneficio de la propia comunidad.�  

3. REQUISITOS DE LAS FACTURAS.

3.1 REQUISITOS FORMALES.

El art�culo 148 de la ley 142 de 1994, dispone que las empresas definir�n en las condiciones uniformes del contrato los requisitos de forma de las facturas. Es decir, que en esta materia se concede cierto margen de discrecionalidad a las empresas para que en los contratos se fijen esos aspectos de forma.

Sin embargo, se exige en las facturas un m�nimo de informaci�n que es relevante para que el suscriptor o usuario pueda tener certeza de la legalidad de esos cobros, y en caso de inconformismo poder ejercer los derechos que la ley le concede. Ese es el prop�sito de la norma cuando dice que se le debe brindar informaci�n suficiente al suscriptor o usuario para que pueda establecer con facilidad si la empresa se ci�o a la ley y al contrato al elaborar la factura, c�mo se determinaron y valoraron los consumos, c�mo se comparan �stos y su precio con consumos anteriores y el plazo y modo en que se debe hacer el pago.

Hay que anotar que esta disposici�n adem�s de hacer referencia a aspectos formales como el plazo y modo de hacer el pago, el mayor �nfasis lo hace en la informaci�n que tiene que ver con el consumo y el precio. Esta previsi�n que destaca este art�culo tiene �ntima relaci�n con el art�culo 146 de la Ley 142 de 1994, el cual consagra el derecho que tiene la empresa, pero tambi�n el usuario, para que los consumos se midan con instrumentos apropiados, y que el consumo sea el elemento principal del precio que se cobra al suscriptor o usuario. Igual derecho se reitera para los usuarios en el numeral 9.1 del art�culo 9 de la Ley 142.

Es importante se�alar que v�a regulaci�n, las comisiones de los respectivos servicios han hecho exigencias m�nimas adicionales a las previstas en el art�culo 148(5).

En el mismo sentido, cuando el prestador con el consentimiento expreso del usuario, emplee la factura electr�nica(6) para el cobro del servicio, �sta deber� contener como m�nimo los requisitos se�alados en el art�culo 17 del Decreto 1001 de 1997. En tal caso, las empresas deber�n garantizar al usuario dentro del proceso de facturaci�n, los servicios de exhibici�n y conservaci�n.

3.2 CONOCIMIENTO DE LA FACTURA.

El art�culo 148 de la ley 142 de 1994, se�ala igualmente que en los contratos se pactar� la forma, tiempo, sitio y modo en los que la empresa har� conocer la factura a los suscriptores y usuarios, y el conocimiento se presumir� de derecho cuando la empresa cumpla lo dispuesto en el contrato. Agrega esta norma que el suscriptor o usuario no esta obligado a cumplir las obligaciones que le cree la factura, sino despu�s de conocerla.

En este asunto, tambi�n se da amplio margen a la empresa para fijar estos requisitos. Es necesario precisar que el art�culo 140 de la Ley 142 de 1994, admite facturaci�n bimestral, o facturaci�n mensual.

De otro lado, este art�culo establece que el conocimiento se presumir� de derecho, cuando la empresa cumpla lo estipulado.

Las presunciones son una figura del C�digo Civil, art�culo 66, para probar determinados hechos o circunstancias. Seg�n esta norma, si un hecho seg�n la expresi�n de la ley se presume de derecho, �� se entiende que es inadmisible la prueba en contrario, supuestos los antecedentes o circunstancias.� Aplicando esta norma del C�digo Civil a lo que establece el art�culo 148 de la ley 142 de 1994, significa que, s�lo basta con que la empresa pruebe que cumpli� con lo establecido en el contrato para dar a conocer la factura, para que �sta se tenga por conocida por el suscriptor o usuario. En tal caso, no sirve de prueba, la afirmaci�n del usuario acerca del desconocimiento de la factura, pues como se dijo, probado que la empresa cumpli�, el suscriptor o usuario se entiende informado del contenido de la factura.

Finalmente, conviene se�alar que cuando este art�culo establece que el usuario no esta obligado a cumplir con las obligaciones que cree la factura, sino despu�s de conocerla, no significa, que si el usuario no recibe la factura, la empresa pierde el derecho a recibir el precio; los dos �nicos casos en que la empresa pierde al derecho a recibir el precio es cuando hay cobros inoportunos conforme al art�culo 150 de la Ley 142 de 1994, y en el supuesto del art�culo 146 de la misma ley, cuando por acci�n u omisi�n de la empresa, falta la medici�n del consumo.

Cuando el usuario no recibe la factura, tiene el deber de acercarse a la empresa y solicitar una copia. El hecho de no recibir la cuenta de cobro no libera al suscriptor y/o usuario de la obligaci�n de atender su pago(7). Una cosa es que el usuario no este obligado a cumplir dentro de los plazos se�alados, por ejemplo, para pagar, y otra muy distinta que quede definitivamente eximido de la obligaci�n.  

3.3. COBROS EN LA FACTURA.

El art�culo 148 de la Ley 142 de 1994 se�ala que no se cobrar�n servicios no prestados, tarifas, ni conceptos diferentes a los previstos en los contratos, ni se podr� alterar la estructura tarifaria definida para cada servicio. Esta es, sin duda, una disposici�n muy importante de protecci�n al suscriptor o usuario.

La primera parte de la norma guarda relaci�n con lo dispuesto en el art�culo 146 de la Ley 142 de 1994, que se�ala que el consumo debe ser el elemento principal del precio que se cobre al usuario. Pero en sentido amplio significa que s�lo se cobrar�n servicios efectivamente prestados, no necesariamente, relacionados con el consumo. Por ejemplo, se podr� cobrar un cargo por reconexi�n, pero s�lo cuando se haya dado efectivamente la suspensi�n material del servicio.  

Con relaci�n a las tarifas, las que se cobren deben ser las se�aladas en el contrato, establecidas conforme a la ley y la regulaci�n, dependiendo de si el r�gimen es de regulaci�n o de libertad.

3.3.1 COBROS EN LA FACTURA, POR CAUSAS DISTINTAS DEL CONSUMO Y DE SERVICIOS INHERENTES.

El art�culo 14.9 de la ley 142 de 1994, dispone que la factura es la cuenta de cobro que la empresa remite al usuario por causa del consumo y dem�s servicios inherentes en desarrollo del contrato. De su simple lectura, se puede afirmar que su contenido normativo no contiene ninguna prohibici�n. Por su parte, el art�culo 148 de la ley 142 prescribe, entre otras cosas, que no se podr�n cobrar servicios diferentes a los previstos en el contrato de condiciones uniformes.

Si se interpreta el art�culo 148 citado, en concordancia con el art�culo 14.9, habr�a que concluir que las empresas no tienen absoluta discrecionalidad para decidir en los contratos qu� servicios cobran en las facturas, sino que �stos deben ajustarse a lo que establezca la ley, esto es, los originados por causa del consumo y dem�s servicios inherentes, conforme al art�culo 14.9

Pero como se dijo, el art�culo 14.9 no es una norma de corte prohibitivo o restrictivo y por lo que puede interpretarse, el art�culo 148 lo que busca evitar es que las empresas decidan incluir en las facturas con toda libertad, cobros distintos del consumo y de otros servicios inherentes. Con las citadas disposiciones, se busca evitar el abuso de la posici�n dominante de las empresas frente a los usuarios.

Por otro lado, el inciso tercero del art�culo 128 de la ley 142 de 1994, permite pactar condiciones especiales, con uno o algunos usuarios. En ese sentido, los usuarios pueden pactar con las empresas cl�usulas que se entienden incorporadas al contrato, como ser�an las del cobro de otros servicios.

En consecuencia, las empresas solo podr�n incluir en la factura de servicios p�blicos cobros distintos de los originados en la prestaci�n efectiva de los servicios, si cuentan con la autorizaci�n expresa del usuario, caso en el cual se someter�n a las condiciones previstas en el art�culo 8 del Decreto 2223 de 1996, modificado por el Decreto 828 de 2007, el cual se�ala lo siguiente:

Art�culo 8o. De los cobros no autorizados. Las empresas que presten servicios p�blicos domiciliarios, �nicamente podr�n cobrar tarifas por concepto de la prestaci�n de dichos servicios y de aquellos de que trata la Ley 142 de 1994. En este ultimo evento, previa celebraci�n de convenios con este prop�sito.

En consecuencia, las empresas que presten los servicios p�blicos domiciliarios, no podr�n incluir en la factura correspondiente cobros distintos de los originados en la prestaci�n efectiva de los mencionados servicios, aunque existan derechos o conceptos cuyo cobro est� fundamentado en otras normas de car�cter legal, salvo que cuenten con la autorizaci�n expresa del usuario.

Cuando el usuario lo requiera, podr� cancelar �nicamente los valores correspondientes al servicio p�blico domiciliario, para lo cual deber� dirigirse a las oficinas de la respectiva empresa o entidad o a los puntos donde aquellas realizan sus operaciones comerciales, con el fin de que se facilite la factura requerida para pago de dichos valores.

Las entidades y empresas que pretendan incluir en las facturas de servicios p�blicos cuotas derivadas de cr�ditos otorgados a los usuarios, deber�n garantizar las facilidades que permitan al usuario en todo caso cancelar la tarifa correspondiente al servicio p�blico sin que en ning�n caso se generen cobros adicionales por dicha gesti�n. La empresa no podr� suspender el servicio p�blico por el no pago de conceptos diferentes al directamente derivado del mismo.

El valor de las cuotas derivadas de tales cr�ditos deber� totalizarse por separado del servicio p�blico respectivo de modo que quede claramente expresado cada concepto. Las deudas originadas de obligaciones diferentes al pago de servicios p�blicos no generar�n solidaridad respecto del propietario de inmueble, salvo que este as� lo haya aceptado en forma expresa�.

A�n en jurisprudencia del Consejo de Estado, previa a la expedici�n del Decreto 2223 de 1996, esta Corporaci�n manifest� que en la factura de servicios p�blicos se podr�an cobrar otros servicios distintos al objeto del contrato de servicios p�blicos siempre que est� previsto en el contrato de condiciones uniformes, los clientes as� lo autoricen, el valor ajeno al servicio p�blico se totalice por separado y la empresa no suspenda o corte el servicio por el no pago de tales conceptos. En sentencia del 3 de marzo de 2005(8), la Corporaci�n expres� lo siguiente:

�Ahora bien, el marco normativo que antecede permite concluir a la Sala que tanto la ley como el contrato de condiciones uniformes permiten a la empresa demandada incluir en la factura el cobro de valores distintos al servicio de energ�a, como lo son las cuotas de financiaci�n por adquisici�n de otros bienes ofrecidos a los clientes usuarios del servicio de energ�a, siempre que:

a) los clientes as� lo autoricen;

b) el valor ajeno al servicio p�blico se totalice por separado; y,

c) la empresa no suspenda o corte el servicio de energ�a por el no pago de tales conceptos. (�)

3.3.2 COBRO DE IMPUESTOS EN LAS FACTURAS.

Respecto al cobro de tributos en la factura, en particular la contribuci�n del Fondo del Deporte, que recauda la Empresa de Telecomunicaciones de Bogot�, el Consejo de Estado(9) manifest�, que su cobro mediante un formato adherido, separable de la factura no contrariaba lo dispuesto en los art�culos 148 de la Ley 142 de 1994 y 8� del Decreto 2223 de 1996, toda vez que el usuario pod�a optar libremente por pagar o no la referida contribuci�n, sin que el no pago de la misma conllevara afectaci�n alguna a la prestaci�n del servicio p�blico de telefon�a.

Finalmente, con relaci�n al cobro del servicio de alumbrado p�blico, de conformidad con el art�culo 9 del Decreto 2424 de 2006, �ste podr� hacerse en la factura de los servicios p�blicos domiciliarios, �nicamente cuando equivalga al valor del costo en que incurre por la prestaci�n del mismo.

Esta remuneraci�n de los prestadores del servicio de alumbrado p�blico deber� estar basada en costos eficientes y podr� pagarse con cargo al impuesto sobre el servicio de alumbrado p�blico que fijen los municipios o distritos.

Adicionalmente, hay que citar la Sentencia C-035 del 30 de enero de 2003, donde la Corte Constitucional con ponencia del Magistrado Jaime Araujo Renter�a dej� expuesto que �si bien el alumbrado p�blico no es de car�cter domiciliario, la conexidad que lo liga al servicio p�blico domiciliario de energ�a el�ctrica es evidente, toda vez que las actividades complementarias de �ste son inescindibles de aqu�l, de suerte tal que var�a simplemente la destinaci�n de la energ�a, el alumbrado p�blico constituye un servicio consubstancial al servicio p�blico domiciliario de energ�a el�ctrica, convirti�ndose as� en especie de este �ltimo�.

4. REVISI�N PREVIA Y DESVIACIONES SIGNIFICATIVAS.

El art�culo 149 de la Ley 142 de 1994, dispone que al preparar las facturas, es obligaci�n de las empresas investigar las desviaciones significativas frente a consumos anteriores, y que mientras se establece la causa, la factura se haga con base en la de per�odos anteriores o en la de suscriptores o usuarios en circunstancias semejantes o mediante aforo individual y una vez se aclarare la causa de las desviaciones, las diferencias frente a los valores que se cobraron se abonar�n o cargar�n al suscriptor o usuario, seg�n sea el caso.

Uno de los prop�sitos de esta norma es proteger a los usuarios con el fin que el cobro, corresponda a lo efectivamente consumido. Esto es concordante con el art�culo 146 que obliga a las empresas a detectar el sitio y la causa de las fugas:

�Habr� tambi�n lugar a determinar el consumo de un per�odo con base en los de per�odos anteriores o en los de usuarios en circunstancias similares o en aforos individuales cuando se acredite la existencia de fugas imperceptibles de agua en el interior del inmueble. Las empresas est�n en la obligaci�n de ayudar al usuario a detectar el sitio y la causa de las fugas. A partir de su detecci�n, el usuario tendr� un plazo de dos meses para remediarlas. Durante este tiempo la empresa cobrar� el consumo promedio de los �ltimos seis meses. Transcurrido este per�odo la empresa cobrar� el consumo medido�.

El inciso 3� del art�culo 146 de la Ley 142 de 1994, debe ser aplicado en armon�a con el art�culo 149 ib�dem. En tal sentido, antes de la detecci�n de la fuga, esto es, cuando se presente la desviaci�n, se debe facturar conforme a lo previsto en el citado art�culo 149.

La Ley 142 no estableci� par�metros sobre qu� debe entenderse por desviaci�n significativa, pero �stos han sido fijados en algunos casos por la regulaci�n de cada sector.

La Comisi�n de Regulaci�n de Energ�a y Gas (CREG), en la Resoluci�n CREG 108 de 1997, art�culo 37 ha expresado lo siguiente:

�Investigaci�n de desviaciones significativas. Para elaborar las facturas, es obligaci�n de las empresas adoptar mecanismos eficientes que permitan someter su facturaci�n a investigaci�n de desviaciones significativas entre el consumo registrado del suscriptor o usuario durante un per�odo de facturaci�n y sus promedios de consumo anteriores.

PAR�GRAFO 1o. Se entender� por desviaciones significativas, en el per�odo de facturaci�n correspondiente, los aumentos o reducciones en los consumos que, comparados con los promedios de los �ltimos tres per�odos, si la facturaci�n es bimestral, o de los �ltimos seis per�odos si la facturaci�n es mensual, sean mayores a los porcentajes que fijen las empresas en las condiciones uniformes del contrato.

PAR�GRAFO 2o. La Empresa deber� practicar las visitas y realizar las pruebas t�cnicas que se requieran con el fin de precisar la causa que origin� la desviaci�n detectada en la revisi�n previa.

Por otra parte, la Comisi�n de Regulaci�n de Agua Potable y Saneamiento B�sico (CRA) en la Resoluci�n CRA 151 de 2001, art�culo 1.3.20.6, ha determinado que por desviaci�n significativa debe entenderse el aumento o reducci�n en los consumos, que comparados con los promedios de los �ltimos tres per�odos, si la facturaci�n es bimestral, o de los �ltimos seis per�odos, si la facturaci�n es mensual, sean mayores a los porcentajes que se se�alan a continuaci�n:

a. Treinta y cinco por ciento (35 %) para usuarios con un promedio de consumo mayor o igual a cuarenta metros c�bicos (40m3).

b. Sesenta y cinco por ciento (65 %) para usuarios con un promedio de consumo menor a cuarenta metros c�bicos (40m3).

En el servicio de telecomunicaciones la Comisi�n de Regulaci�n de Telecomunicaciones no ha definido par�metro alguno respecto de las desviaciones significativas.

5. COBROS INOPORTUNOS.

El art�culo 150 de la ley 142 de 1994, dispone que al cabo de cinco meses de haber sido entregadas las facturas, las empresas de servicios p�blicos, no podr�n cobrar bienes o servicios que no facturaron por error, omisi�n, o investigaciones de desviaciones significativas frente a consumos anteriores. Agrega la norma, que se except�an los casos en que se compruebe dolo del suscriptor o usuario.  

Esta norma tiene un doble prop�sito; de una parte, brindar seguridad al usuario respecto de los cobros que hace la empresa, que �stos correspondan a los consumos del per�odo facturado y no se convierta en pr�ctica ordinaria la acumulaci�n de cuentas de per�odos anteriores de manera injustificada, haciendo imposible su posterior verificaci�n y pago, de otra parte, sancionar la negligencia de la empresa y obligarla a facturar oportunamente.

En otras palabras, lo que la ley pretende es que s�lo de manera excepcional las empresas facturen servicios que no correspondan al del per�odo de lectura inmediatamente anterior a la expedici�n de la factura(10).

En el mismo sentido se pronunci� la Corte Constitucional mediante sentencia C-060 de 2005:

�Habr�a que agregar tambi�n, que el plazo se�alado en el art�culo 150 de la ley 142 de 1994, establece un t�rmino de prescripci�n en beneficio del usuario y en detrimento de la empresa prestadora del servicio. Lo referido en aras del control de la potestad mencionada de la administraci�n.

En efecto, el lapso de tiempo perentorio de cinco meses otorgado por la ley para el ejercicio de la potestad en cabeza de la administraci�n, concede certeza al usuario y seguridad jur�dica, bajo el entendido que desbordado este tiempo no podr�n surgir conflictos posteriores, surgidos de la facturaci�n, y en contra del usuario.�

De otro lado, respecto de la excepci�n que establece el art�culo 150 que se analiza, es decir, los casos en que se compruebe dolo(11) del suscriptor o usuario, la empresa tendr� la carga de la prueba y deber� demostrar que el usuario tuvo la intenci�n de hacer incurrir a la empresa en el error, la omisi�n o que su conducta la dirigi� a impedir realizar la investigaci�n de desviaciones significativas frente a consumos anteriores, para evitar as� el cobro de bienes o servicios.

5.1 ALCANCE DE LOS T�RMINOS BIENES Y SERVICIOS DEL ART�CULO 150.

El art�culo 150 de la Ley 142 de 1994, emplea los vocablos �bienes o servicios�, los cuales no se pueden entender en un sentido restringido, �nicamente al bien o servicio objeto del contrato de servicios p�blicos, esto es, al consumo entendido en los t�rminos del numeral 90.1 del art�culo 90 de la Ley 142 de 1994, sino que se refieren tambi�n a otros bienes o servicios inherente a ese contrato.

En esa medida, aplica tanto para el cobro de valores correspondientes al consumo como a los cargos de reconexi�n y reinstalaci�n, a que hace referencia el art�culo 96 del estatuto de servicios p�blicos domiciliarios(12). Igualmente, aplica al cobro de medidores que haya suministrado la empresa prestadora.

Por el contrario, no habr� lugar a la aplicaci�n de esta norma, cuando se trate del cobro de impuestos o contribuciones, el cobro de cr�ditos en virtud de lo dispuesto en el Decreto 828 de 2007, ajustes por subsidios pagados en exceso o dejados de pagar, entre otros conceptos no derivados del contrato de servicios p�blicos.

Finalmente, conviene se�alar que cuando a un usuario se le hagan cobros que considere inoportunos, puede presentar las peticiones y recursos previstos en los art�culos 152 y siguientes de la Ley 142 de 1994.

6. MERITO EJECUTIVO DE LA FACTURA.

6.1 LA FACTURA COMO T�TULO EJECUTIVO.

El inciso 3� del art�culo 130 de la Ley 142 de 1994, modificado por el art�culo 18 de la Ley 689 de 2001 dispone:

�Art�culo 130. Son partes del contrato la empresa de servicios p�blicos, el suscriptor y/o usuario. (...)

Las deudas derivadas de la prestaci�n de servicios p�blicos podr�n ser cobradas ejecutivamente ante la jurisdicci�n ordinaria o bien ejerciendo la jurisdicci�n coactiva por las empresas industriales y comerciales del Estado prestadoras de servicios p�blicos. La factura expedida por la empresa y debidamente firmada por el representante legal de la entidad, prestar� m�rito ejecutivo de acuerdo a las normas del derecho civil y comercial. Lo prescrito en este inciso se aplica a las facturas del servicio de energ�a el�ctrica con destino al alumbrado p�blico. El no pago del servicio mencionado acarrea para los responsables la aplicaci�n del art�culo que trata sobre los �deberes de los usuarios del sector oficial� (Negrilla fuera de texto).

Por su parte, el C�digo de Procedimiento Civil, en su art�culo 488 define los t�tulos ejecutivos como aquellos que contienen obligaciones expresas, claras y exigibles, sin olvidar que para el caso de las deudas derivadas de la prestaci�n de servicios p�blicos, existe un norma especial y de aplicaci�n preferente para la conformaci�n de los t�tulos ejecutivos.

Por lo tanto, la factura de servicios p�blicos que cumpla con los requisitos del numeral 14.9 del art�culo 14 y el art�culo 130 de la Ley 142 de 1994, puede ser exigible en los t�rminos del C�digo de Procedimiento Civil y obtenerse su pago mediante un proceso ejecutivo, ante la jurisdicci�n ordinaria o por la v�a de jurisdicci�n coactiva.

Corresponder� al juez compentente o al funcionario ejecutor en jurisdicci�n coactiva, determinar si el t�tulo que se le presente para ejecuci�n, re�ne lo requisitos previstos en las citadas normas.

6.2 PRESCRIPCI�N.

El fen�meno de la prescripci�n, es un modo de extinci�n de las obligaciones por el cual se extinguen las acciones y derechos ajenos por no ejercitar las mismas durante cierto tiempo(13) y dependiendo si se trata de un t�tulo ejecutivo o de un titulo valor la prescripci�n opera de manera diferente.

As� las cosas, se tiene que la prescripci�n de la acci�n cambiaria opera para los t�tulos valores y de ella se ocupa el C�digo de Comercio, al paso que para la prescripci�n de los t�tulos ejecutivos opera la prescripci�n de la acci�n ejecutiva y de ella se ocupa nuestro C�digo Civil.

La factura cambiaria es considerada por nuestro ordenamiento jur�dico como t�tulo valor, por ende la prescripci�n de la acci�n cambiaria por expresa remisi�n del art�culo 789 del C�digo de Comercio es de tres a�os.

La factura de servicios p�blicos por considerarse un t�tulo ejecutivo y no un t�tulo valor, se predica respecto de la misma la prescripci�n de la acci�n ejecutiva de que trata el art�culo 2536 del C�digo Civil modificado por el art�culo 8o de la Ley 791 de 2002, esto es, de cinco (5) a�os.

En este orden de ideas, frente a la factura expedida por las Empresas Prestadoras de Servicios P�blicos Domiciliarios, no pueden predicarse las acciones ni las excepciones cambiarias sino que tan s�lo ser�n de recibo las excepciones ejecutivas derivadas de la naturaleza de t�tulo ejecutivo.

As� las cosas, la acci�n ejecutiva de las obligaciones contenidas en la factura de servicios p�blicos como t�tulo ejecutivo es de 5 a�os contados a partir de su expedici�n y en todo caso la acci�n ordinaria de las obligaciones derivadas del contrato de servicios p�blicos ser� de 10 a�os(14).

7. FACTURAS Y DEMOCRATIZACI�N DE LA PROPIEDAD DE LAS EMPRESAS.

El art�culo 151 de la Ley 142 de 1994, fue modificado por el art�culo 131 de la Ley 812 de 2003(15), en los siguientes t�rminos:

"Art�culo 131. El art�culo 151 de la Ley 142 de 1994 quedar� as�: En el contrato de Condiciones Uniformes se podr� establecer que una parte del pago de los servicios p�blicos confieran al suscriptor o al usuario el derecho a adquirir acciones o partes de inter�s social en las empresas oficiales, mixtas o privadas. As� mismo, en dichos contratos se podr� establecer que una parte del pago de los servicios p�blicos otorgue a los suscriptores o usuarios el derecho a participar en los Fondos de Capitalizaci�n Social que se constituyan, para la prestaci�n de los servicios p�blicos de los cuales son beneficiarios."

Sobre el alcance de la citada norma, la Corte Constitucional se�al�:

Esta disposici�n permite, por una parte, que los usuarios y/o suscriptores de las empresas de servicios p�blicos domiciliarios a partir de la suscripci�n de sus acciones o partes de inter�s social puedan adquirir la condici�n de asociados, o que, en su lugar, se conviertan en aportantes de las mismas, a trav�s de la canalizaci�n de sus inversiones o recursos hacia los fondos de capitalizaci�n social. Para el efecto, es indispensable que en el contrato de condiciones uniformes se establezca la manera de hacer efectivos dichos derechos, incorporando su adquisici�n al pago de los servicios p�blicos a favor de las empresas oficiales, mixtas o privadas encargadas de velar por su continua y permanente prestaci�n(16).

A su turno, los numerales 4 y 6 del art�culo 19 de la Ley 142 de 1994, indican:

"19.4. Los aumentos del capital autorizado podr�n disponerse por decisi�n de la Junta Directiva, cuando se trate de hacer nuevas inversiones en la infraestructura de los servicios p�blicos de su objeto, y hasta por el valor que aquellas tengan. La empresa podr� ofrecer, sin sujeci�n a las reglas de oferta p�blica de valores ni a las previstas en los art�culos 851, 853, 855, 856 y 858 del C�digo de Comercio, las nuevas acciones a los usuarios que vayan a ser beneficiarios de las inversiones, quienes en caso de que las adquieran, las pagar�n en los plazos que la empresa establezca, simult�neamente con las facturas del servicio."

(�) "19.6. Ser�n libres la determinaci�n de la parte del valor de las acciones que deba pagarse en el momento de la suscripci�n, y la del plazo para el pago de la parte que salga a deberse. Pero la empresa informar�, siempre, en sus estados financieros, qu� parte de su capital ha sido pagado y cual no."

Del texto de las normas transcritas y de la interpretaci�n de la Corte, se infiere que las empresas pueden modificar el contrato de condiciones uniformes en el sentido de establecer, que una parte del pago de los servicios confiera al suscriptor o al usuario el derecho de adquirir acciones de la empresa, o a que el usuario participe en los Fondos de Capitalizaci�n Social que se constituyan.

Para el efecto, si bien pueden incorporarse en el contrato de condiciones uniformes, su operatividad en la pr�ctica se somete a la manifestaci�n del consentimiento del usuario y/o suscriptor en asociarse, siendo indispensable precisar que la manifestaci�n de dicho consentimiento debe ir incorporada en un documento separado distinto a la factura de cobro, a fin de garantizar la voluntad expresa, espec�fica e informada del usuario y/o suscriptor respecto a la adquisici�n o no de acciones, o su participaci�n en un fondo de capitalizaci�n social de la empresa(17).

Ahora bien, una vez manifestado el consentimiento del usuario en las condiciones descritas, las empresas podr�n incluir estos conceptos en la factura.

8. PAGO DE LAS FACTURAS.

De conformidad con el art�culo 32 de la Ley 142 de 1994, todos los actos de administraci�n de las empresas de servicios p�blicos domiciliarios se rigen por el derecho privado, salvo en cuanto la Constituci�n Pol�tica y la ley dispongan lo contrario.

De ah� que, las empresas pueden desarrollar libremente sus estrategias de cobro, pero siempre con arreglo a lo estipulado en el contrato de condiciones uniformes sobre la forma como los usuarios pueden hacer el pago.

El recaudo del valor de las facturas de los servicios p�blicos domiciliarios no constituye el objeto principal de las empresas de servicios p�blicos domiciliarios, ni est� definido como actividad complementaria de dichos servicios, por lo que tal recaudo puede ser efectuado por personas distintas de las empresas de servicios p�blicos domiciliarios.

Esto significa, que quien desarrolle la actividad de recaudo no esta sujeto a la vigilancia de esta Superintendencia y, por tanto, no debe estar dentro del registro de prestadores que lleva esta entidad.

En consecuencia, el pago de las facturas de los servicios p�blicos en bancos est� condicionado a los t�rminos de los convenios que celebren las empresas prestadoras de servicios p�blicos con las entidades bancarias y es en ellos donde se fijan las condiciones respecto del recibo de pago de servicios p�blicos.

9. REPORTE DE USUARIOS MOROSOS A LAS CENTRALES DE RIESGO.

Ni la ley 142 de 1994, ni las normas que regulan el reporte de morosos a las centrales de riesgo, proh�ben la inclusi�n en las listas de las centrales de riesgo a los usuarios de los servicios p�blicos domiciliarios. Adem�s debe tenerse en cuenta que la relaci�n empresa-usuario, es una relaci�n comercial.

As� lo han aceptado algunas comisiones reguladoras de los servicios p�blicos como en el caso de la CRT(18) y la CRA(19).

Respecto de los servicios p�blicos domiciliarios de energ�a el�ctrica y gas combustible, la Comisi�n de Regulaci�n no ha dispuesto nada sobre esta materia.

Por consiguiente, las empresas prestadoras pueden establecer en el contrato de condiciones uniformes las condiciones en que realizar�n el reporte a las centrales de riesgo, cumpliendo adem�s con las disposiciones regulatorias respectivas y la Ley 1266 de 2008, por medio de la cual se dictaron disposiciones generales del h�beas data y el manejo de la informaci�n contenida en bases de datos personales, en especial la financiera, crediticia, comercial, de servicios.

10. ACUERDOS DE PAGO.

La celebraci�n de acuerdos de pago o planes de financiamiento entre las empresas de servicios p�blicos domiciliarios y sus usuarios es v�lida, en la medida en que dichos acuerdos responden al principio jur�dico de la autonom�a de la voluntad privada.

Estos sistemas de financiaci�n para los deudores morosos, no son una obligaci�n sino una facultad de las empresas y si los usuarios deciden acogerse a ellos, deben cumplir lo acordado. Con esto, se pretende que los usuarios morosos se pongan al d�a en sus obligaciones y cuenten nuevamente con la disponibilidad del servicio.

No obstante lo anterior, ha de se�alarse que la sola disposici�n de las partes de llegar a un acuerdo con respecto al pago de uno o varios per�odos de facturaci�n dejados de cancelar, implica para la empresa de servicios p�blicos domiciliarios, una renuncia impl�cita a ejecutar las acciones de suspensi�n del servicio, o a adelantar un proceso ejecutivo con fundamento en la factura objeto del acuerdo, toda vez que el acuerdo de pago se constituir� en el nuevo t�tulo a partir del cual la empresa puede hacer exigibles las obligaciones que constituyen su objeto.

Una vez celebrado el acuerdo, convenio o plan de financiamiento, �ste regular� las relaciones entre las partes frente a su objeto, en virtud de lo dispuesto en el art�culo 1602 del C�digo Civil, que se�ala que el contrato es ley para las partes, en concordancia con lo dispuesto en el art�culo 1494 ib�dem, que se�ala que los contratos se constituyen en fuente de obligaciones entre las partes.

De tal forma que el acuerdo de pago s�lo obliga a quien lo suscribe, independiente de la calidad que ostente, bien sea usuario, suscriptor o propietario.

Desde esta perspectiva, en caso de considerarse que el acuerdo suscrito es ilegal, la parte inconforme tendr� que recurrir a los mecanismos establecidos en la ley Civil y Comercial para darlo por terminado, anularlo, rescindirlo o subrogarlo.

No cabr�an en este caso, la interposici�n de los recursos de la v�a gubernativa ni solicitudes de revocatoria directa frente al contrato, en la medida en que dichos instrumentos son propios de actos unilaterales y no bilaterales como lo es en este caso, un acuerdo de pago.

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1. Elaborado por Fernando Jos� Gonz�lez Sierra � Contratista Oficina Asesora Jur�dica

2. Ver entre otras sentencias del Consejo de Estado: Secci�n Tercera, auto del 25 de noviembre de 1994, expediente 9575, C.P. Carlos Betancur Jaramillo - Secci�n Tercera, 25 de noviembre de 1994, exp. 9575, C.P. Carlos Betancur Jaramillo  - Secci�n Tercera, 20 de febrero de 1996, exp. 11312, C.P. Daniel Su�rez HERN�NDEZ - Secci�n Tercera, 8 de febrero de 2001, exp. 12383. - Secci�n Quinta de 21 de septiembre de 2006, exp. 11001-00-00-000-2002-02139-01(2139), C.P. Maria Nohemi Hernandez Pinzon.

3. Consejo de Estado, Secci�n Tercera C.P. Ruth Stella Correa. Sentencia 6 de marzo de 2008, Exp. AG-730012331000200301550-01

4. Corte Constitucional Sentencia T-540 de 1992.

5. Ver Resoluciones CRA 151 de 2001, CRT 087 de 1997 y 1732 de 2007, CREG 108 de 1997.

6. Decreto 1929 de 2007.

7. Resoluci�n 108 de 1997, Articulo 46 de la Comisi�n de Regulaci�n de Energ�a y Gas, Resoluci�n 151 2001 Articulo 1.3.21.3 de la Comisi�n de Regulaci�n de Agua Potable y Saneamiento B�sico y Resoluci�n 575 de 2002, Articulo 7.2.2 de la Comisi�n de Regulaci�n de Telecomunicaciones.

8. Consejo de Estado, Secci�n Quinta, Sentencia del 03 de marzo de 2005, M.P. Mar�a Noem� Hern�ndez Pinz�n, Acci�n de Cumplimiento, Radicaci�n 25000232600020040186801.

9. Consejo de Estado, Secci�n Quinta, Sentencia del 26 de octubre de 2006, M.P. Dr. Reinaldo Chavarro Buritic�, Acci�n de Cumplimiento, exp. 2005-01270.

10. Conceptos SSPD-OJ-2007-139, SSPD-OJ-2007-239 entre otros.

11. C�digo Civil - Art�culo 63: �El dolo consiste en la intenci�n volitiva de inferir injuria a la persona o propiedad de otro�.

12. Es necesario tener en cuenta que conforme al art�culo 142 de la Ley 142 de 1994 para restablecer el servicio, si la suspensi�n o el corte fueron imputables al suscriptor o usuario, �ste debe eliminar la causa, pagar todos los gastos de reinstalaci�n y reconexi�n, en los que la empresa incurra, y satisfacer las dem�s sanciones previstas, todo de acuerdo a las condiciones uniformes del contrato.

13. Art. 2535 C.C LA PRESCRIPCI�N COMO MEDIO DE EXTINGUIR LAS ACCIONES JUDICIALES: La prescripci�n que extingue las acciones y derechos ajenos exige solamente cierto lapso de tiempo durante el cual no se hayan ejercido dichas acciones. Se cuenta este tiempo desde que la obligaci�n se haya hecho exigible.

14. Art�culo 2536 del C�digo Civil, modificado por el art�culo 8 de la Ley 791 de 2002.

15. Por la cual se aprueba el Plan Nacional de Desarrollo 2003-2006, hacia un Estado comunitario.

16. Sentencia C-075 de 2006.

17. Ib�dem.

18. Resoluci�n CRT 1732 de 2007, art�culo 24.

19. Resoluci�n CRA 413 de 2006, art�culo 5.

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Los conceptos a que se listan a continuaci�n fueron unificados por la Oficina Asesora Jur�dica de la Superintendencia de Servicios P�blicos Domiciliarios, en el presente Concepto Unificador:

A�o 2009

Concepto SSPD-OJ-2009-009

Concepto SSPD-OJ-2009-013

Concepto SSPD-OJ-2009-025

Concepto SSPD-OJ-2009-027

Concepto SSPD-OJ-2009-057

Concepto SSPD-OJ-2009-064

Concepto SSPD-OJ-2009-069

Concepto SSPD-OJ-2009-079

Concepto SSPD-OJ-2009-087

Concepto SSPD-OJ-2009-098

Concepto SSPD-OJ-2009-101

Concepto SSPD-OJ-2009-110

Concepto SSPD-OJ-2009-123

Concepto SSPD-OJ-2009-157

Concepto SSPD-OJ-2009-167

Concepto SSPD-OJ-2009-173

A�o 2008

Concepto SSPD-OJ-2008-005

Concepto SSPD-OJ-2008-015

Concepto SSPD-OJ-2008-046

Concepto SSPD-OJ-2008-060

Concepto SSPD-OJ-2008-061

Concepto SSPD-OJ-2008-089

Concepto SSPD-OJ-2008-192

Concepto SSPD-OJ-2008-197

Concepto SSPD-OJ-2008-198

Concepto SSPD-OJ-2008-214

Concepto SSPD-OJ-2008-238

Concepto SSPD-OJ-2008-248

Concepto SSPD-OJ-2008-249

Concepto SSPD-OJ-2008-282

Concepto SSPD-OJ-2008-323

Concepto SSPD-OJ-2008-343

Concepto SSPD-OJ-2008-344

Concepto SSPD-OJ-2008-346

Concepto SSPD-OJ-2008-347

Concepto SSPD-OJ-2008-348

Concepto SSPD-OJ-2008-349

Concepto SSPD-OJ-2008-354

Concepto SSPD-OJ-2008-357

Concepto SSPD-OJ-2008-369

Concepto SSPD-OJ-2008-372

Concepto SSPD-OJ-2008-385

Concepto SSPD-OJ-2008-422

Concepto SSPD-OJ-2008-426

Concepto SSPD-OJ-2008-437

Concepto SSPD-OJ-2008-460

Concepto SSPD-OJ-2008-463

Concepto SSPD-OJ-2008-482

Concepto SSPD-OJ-2008-484

Concepto SSPD-OJ-2008-493

Concepto SSPD-OJ-2008-497

Concepto SSPD-OJ-2008-503

Concepto SSPD-OJ-2008-510

Concepto SSPD-OJ-2008-518

Concepto SSPD-OJ-2008-521

Concepto SSPD-OJ-2008-545

Concepto SSPD-OJ-2008-546

Concepto SSPD-OJ-2008-547

Concepto SSPD-OJ-2008-549

Concepto SSPD-OJ-2008-555

Concepto SSPD-OJ-2008-570

Concepto SSPD-OJ-2008-593

Concepto SSPD-OJ-2008-597

Concepto SSPD-OJ-2008-631

Concepto SSPD-OJ-2008-642

Concepto SSPD-OJ-2008-643

Concepto SSPD-OJ-2008-645

Concepto SSPD-OJ-2008-649

Concepto SSPD-OJ-2008-651

Concepto SSPD-OJ-2008-670

Concepto SSPD-OJ-2008-683

Concepto SSPD-OJ-2008-718

Concepto SSPD-OJ-2008-728

Concepto SSPD-OJ-2008-754

Concepto SSPD-OJ-2008-765

Concepto SSPD-OJ-2008-766

Concepto SSPD-OJ-2008-779

Concepto SSPD-OJ-2008-805

Concepto SSPD-OJ-2008-807

Concepto SSPD-OJ-2008-809

Concepto SSPD-OJ-2008-819

Concepto SSPD-OJ-2008-821

Concepto SSPD-OJ-2008-828

Concepto SSPD-OJ-2008-864

A�o 2007

Concepto SSPD-OJ-2007-005

Concepto SSPD-OJ-2007-030

Concepto SSPD-OJ-2007-095

Concepto SSPD-OJ-2007-117

Concepto SSPD-OJ-2007-138

Concepto SSPD-OJ-2007-139

Concepto SSPD-OJ-2007-141

Concepto SSPD-OJ-2007-167

Concepto SSPD-OJ-2007-184

Concepto SSPD-OJ-2007-206

Concepto SSPD-OJ-2007-211

Concepto SSPD-OJ-2007-214

Concepto SSPD-OJ-2007-221

Concepto SSPD-OJ-2007-239

Concepto SSPD-OJ-2007-263

Concepto SSPD-OJ-2007-268

Concepto SSPD-OJ-2007-269

Concepto SSPD-OJ-2007-298

Concepto SSPD-OJ-2007-312

Concepto SSPD-OJ-2007-314

Concepto SSPD-OJ-2007-321

Concepto SSPD-OJ-2007-325

Concepto SSPD-OJ-2007-331

Concepto SSPD-OJ-2007-348

Concepto SSPD-OJ-2007-354

Concepto SSPD-OJ-2007-359

Concepto SSPD-OJ-2007-369

Concepto SSPD-OJ-2007-374

Concepto SSPD-OJ-2007-380

Concepto SSPD-OJ-2007-391

A�o 2006

Concepto SSPD-OJ-2006-013

Concepto SSPD-OJ-2006-017

Concepto SSPD-OJ-2006-023

Concepto SSPD-OJ-2006-047

Concepto SSPD-OJ-2006-055

Concepto SSPD-OJ-2006-069

Concepto SSPD-OJ-2006-107

Concepto SSPD-OJ-2006-108

Concepto SSPD-OJ-2006-114

Concepto SSPD-OJ-2006-140

Concepto SSPD-OJ-2006-153

Concepto SSPD-OJ-2006-156

Concepto SSPD-OJ-2006-166

Concepto SSPD-OJ-2006-172

Concepto SSPD-OJ-2006-175

Concepto SSPD-OJ-2006-180

Concepto SSPD-OJ-2006-183

Concepto SSPD-OJ-2006-210

Concepto SSPD-OJ-2006-231

Concepto SSPD-OJ-2006-239

Concepto SSPD-OJ-2006-248

Concepto SSPD-OJ-2006-258

Concepto SSPD-OJ-2006-299

Concepto SSPD-OJ-2006-312

Concepto SSPD-OJ-2006-339

Concepto SSPD-OJ-2006-344

Concepto SSPD-OJ-2006-346

Concepto SSPD-OJ-2006-361

Concepto SSPD-OJ-2006-363

Concepto SSPD-OJ-2006-367

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Concepto SSPD-OJ-2006-388

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Concepto SSPD-OJ-2006-403

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Concepto SSPD-OJ-2006-608

Concepto SSPD-OJ-2006-621

Concepto SSPD-OJ-2006-669

Concepto SSPD-OJ-2006-693

Concepto SSPD-OJ-2006-709

Concepto SSPD-OJ-2006-718

Concepto SSPD-OJ-2006-723

Concepto SSPD-OJ-2006-732

Concepto SSPD-OJ-2006-752

Concepto SSPD-OJ-2006-753

Concepto SSPD-OJ-2006-760

Concepto SSPD-OJ-2006-788

Concepto SSPD-OJ-2006-791

Concepto SSPD-OJ-2006-796

Concepto SSPD-OJ-2006-800

Concepto SSPD-OJ-2006-803

Concepto SSPD-OJ-2006-804

A�o 2005

Concepto SSPD-OJ-2005-010

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Concepto SSPD-OJ-2005-047

Concepto SSPD-OJ-2005-069

Concepto SSPD-OJ-2005-080

Concepto SSPD-OJ-2005-081

Concepto SSPD-OJ-2005-087

Concepto SSPD-OJ-2005-095

Concepto SSPD-OJ-2005-101

Concepto SSPD-OJ-2005-102

Concepto SSPD-OJ-2005-107

Concepto SSPD-OJ-2005-114

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Concepto SSPD-OJ-2005-136

Concepto SSPD-OJ-2005-138

Concepto SSPD-OJ-2005-145

Concepto SSPD-OJ-2005-157

Concepto SSPD-OJ-2005-163

Concepto SSPD-OJ-2005-164

Concepto SSPD-OJ-2005-165

Concepto SSPD-OJ-2005-168

Concepto SSPD-OJ-2005-178

Concepto SSPD-OJ-2005-195

Concepto SSPD-OJ-2005-196

Concepto SSPD-OJ-2005-198

Concepto SSPD-OJ-2005-201

Concepto SSPD-OJ-2005-210

Concepto SSPD-OJ-2005-223

Concepto SSPD-OJ-2005-239

Concepto SSPD-OJ-2005-241

Concepto SSPD-OJ-2005-260

Concepto SSPD-OJ-2005-289

Concepto SSPD-OJ-2005-310

Concepto SSPD-OJ-2005-317

Concepto SSPD-OJ-2005-323

Concepto SSPD-OJ-2005-335

Concepto SSPD-OJ-2005-341

Concepto SSPD-OJ-2005-343

Concepto SSPD-OJ-2005-344

Concepto SSPD-OJ-2005-352

Concepto SSPD-OJ-2005-354

Concepto SSPD-OJ-2005-362

Concepto SSPD-OJ-2005-376

Concepto SSPD-OJ-2005-382

Concepto SSPD-OJ-2005-393

Concepto SSPD-OJ-2005-395

Concepto SSPD-OJ-2005-398

Concepto SSPD-OJ-2005-403

Concepto SSPD-OJ-2005-408

Concepto SSPD-OJ-2005-432

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Propiedades
ltima modificacin:31/10/2012 09:19:35 AM
Servicios Pblicos: - General a los servicios publicos
Publicado:24/06/2009 03:46:00 PM
 
Problema Jurdico:
Este concepto tiene como propsito sealar el criterio jurdico unificado de esta Superintendencia en lo concerniente a la factura de servicios pblicos, el cual corresponde al Captulo VI del Ttulo VIII de la Ley 142 de 1994
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